La capital de El Salvador, San Salvador, es una moderna ciudad de anchos bulevares y estrechas calles, mercados al aire libre, edificios gubernamentales, altas torres, monumentos, una vida nocturna exuberante, museos y otras instituciones culturales. Y todo ello con el volcán San Salvador como telón de fondo. La ciudad está rodeada de barriadas así como de afluentes suburbios con restaurantes y grandes centros comerciales. Escenarios pacíficos, como el jardín botánico del Parque Cuscatlán, constituyen un descanso del ajetreado ritmo de la ciudad.
Es el corazón histórico de San Salvador y verdadero centro de la ciudad. Aún hoy en día después de 400 años, muchos capitalinos se siguen dando cita en la tarde a las bancas de la plaza y a disfrutar la sombra de los árboles. Durante la colonia, fue conocida como Plaza Mayor, después pasó a ser Plaza de Armas y Plaza Dueñas, hasta obtener su nombre definitivo a principios del siglo XX.
En su centro, se encuentra el Monumento a los Próceres, que fue erigido con motivo de celebrarse el centenario del primer grito de Independencia de Centroamérica del 5 de noviembre de 1811.
Este soberbio monumento de la República, fue construido con estructuras de mármol, figuras, medallones y alegorías de bronce y en el pináculo se encuentra el ángel de la libertad coronado con laureles; la parte media del pedestal está adornada con medallones con las efigies de José Matías Delgado, Juan Manuel Rodríguez y Manuel José Arce.
Asimismo, en sus alrededores se encuentran los famosos Portales, hoy ocupada por locales comerciales, y que son de las construcciones más preservadas de finales del siglo XIX y principios del XX; así como la bella Iglesia de El Rosario.
El Museo David J. Guzmán. Sin duda, el mejor museo de El Salvador. Admire las más bellas piezas arqueológicas encontradas en el país: el disco Jaguar, el perrito de Cihuatán, la Virgen del Tazumal y el pedernal excéntrico de San Andrés.
El Teatro Nacional, es una joya de la arquitectura y de la cultura del país. Recientemente remodelado, no es necesario asistir a una representación teatral para salir admirado de sus bellos e impresionantes interiores, de sus pinturas y de su estilada arquitectura.
La Biblioteca Nacional Francisco Gavidia. Contiene la hemeroteca más completa y la colección de libros más importantes del país, incluyendo a algunos tesoros como un ejemplar de la primera edición del Quijote de la Mancha.
El Museo de Niños Tin Marín. Aquí lo único prohibido es NO tocar. La mejor opción para un viaje familiar sano y entretenido y para que los niños aprendan jugando, tocando y divirtiéndose. |