Independencia de El Salvador
En 1821, El Salvador y las otras provincias centroamericanas declararon su independencia de España. Cuando estas provincias fueron anexadas a México a principios de 1822, El Salvador se opuso, insistiendo en la autonomía de los países centroamericanos. Las tropas guatemaltecas enviadas para hacer cumplir la unión se condujeron hacia El Salvador en junio de 1822. El 1 de julio de 1823, por causa de la caída del imperio mexicano, se proclamo La independencia de Centroamérica con el nombre de: Provincias Unidas de Centroamérica. |
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En 1841 El Salvador se separó de las Provincias Unidas y se declaró de nuevo una república independiente. Este período, en el que se libraron muchas batallas por reunir las provincias, terminó con el fusilamiento del liberal Gral. Francisco Morazán, héroe del unionismo centroamericano. En ese conflicto, el unionismo fue apoyado por los Liberales mientras que la separación en diferentes repúblicas fue apoyada por los Conservadores. La temprana historia de El Salvador como un estado independiente - como con otros en América Central - fue marcada por frecuentes conflictos. Alrededor de la década de los 1850’s, la economía giraba alrededor de la producción del añil, planta de la que se extraía el colorante azul índigo. Más tarde, la producción añilera cayó por la invención de los colorantes sintéticos. El Capitán General Gerardo Barrios introdujo la siembra e industrialización del café, e inversionistas privados ingleses introdujeron el primer ferrocarril. En los años 1881 y 1882 fueron decretadas unas leyes que anularon el sistema de tierras comunales prevalente en el país y que virtualmente dieron cabida a que unos pocos se adueñaran de grandes extensiones de tierras.
Al mismo tiempo, familias europeas llegaron al país y rápidamente se colocaron en una situación de poder económico debido a su conocimiento del mercado internacional. Estas familias se desarrollaron en el área del comercio y en la producción e industrialización del café. La actual bandera del país fue adoptada en 1912 durante la presidencia del Dr. Manuel Enrique Araujo, el cual es llamado el presidente mártir por ser el único presidente que fue asesinado durante el tiempo en que realiza las funcione de presidente de la nación salvadoreña. El período 1900-30 se caracterizó por ser la Dinastía de las familias terratenientes Meléndez-Quiñónez, miembros de la elite económica conocida como “las 14 Familias” u Oligarquía Criolla, por ser descendientes directos de españoles nacidos en el país. Además de estas familias estaban también los Dueñas, los Araujo, los Meza-Ayau, los Orellana y los Álvarez. La elite económica gobernó el país pasándose la presidencia en forma directa. Al final del período, asignaron a Pío Romero Bosque a la presidencia, pero éste organizó elecciones que fueron ganadas por el Partido Laborista del Dr. Arturo Araujo. El Partido Laborista recibió el apoyo de estudiantes, obreros y del Partido Comunista Salvadoreño (PCS), que había sido fundado en 1930 por un grupo de militantes entre los que se encontraba Agustín Farabundo Martí. El Dr. Araujo instauró un régimen de libertades civiles y permitió la inscripción del PCS como partido político legal. La oligarquía inmediatamente se vio amenazada por la apertura democrática de Araujo y reaccionó pactando con el Gral. Maximiliano Hernández Martínez quien era el Vice Presidente, para llevar a cabo un cruento golpe de Estado en el cual el mismo Araujo fue asesinado.
En 1932, el PCS organizó una insurrección popular junto a Feliciano Ama, cacique de los indígenas Izalcos. Los planes de dicha insurrección fueron conocidos por la dictadura y Farabundo y otros líderes del PCS fueron arrestados antes de la misma. Posteriormente, la insurrección fue aplastada sangrientamente por la dictadura de Martínez ocasionando más de 30,000 muertes civiles. Farabundo y los otros líderes del PCS fueron ejecutados el 1 de febrero. |
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Aunque el PCS se inspiró en el triunfo de la Revolución Bolchevique en 1917 para organizar la insurrección de 1932, en realidad el PCS estaba conformado por un núcleo pequeño de intelectuales y estudiantes universitarios y tuvo un rol muy limitado en la insurrección. Las masas que participaron en la insurrección fueron mayoritariamente indígenas. Esto es muy importante indicarlo ya que la insurrección del 32 es reconocida por varios sociólogos e historiadores salvadoreños como la continuidad de la lucha de resistencia indígena iniciada por Atlacatl y Atonal y luego desarrollada más tarde por el indígena Anastasio Aquino, cacique de los Nonualcos. Entonces ocurrió que varios procesos históricos confluyeron y chocaron en El Salvador de 1932: la dictadura oligarca de las 14 familias, la resistencia indígena salvadoreña, y el conflicto Este-Oeste, en el cual la oligarquía y el Ejército se alinearon con Estados Unidos para seguir ostentando el poder. A partir de la insurrección de los Izalcos en 1932, sin embargo, la dominación y neutralización total del sector indígena del país sería un punto de la agenda de todas las administraciones estadounidenses.
En el intertanto, Martínez inauguró lo que más tarde sería conocido como la Dictadura Militar de corte fascistoide. Martínez fue derrocado en 1944 luego de una paralización social en todo el país conocida como la "Huelga de Brazos Caídos", pero el Ejército y la oligarquía retomaron el poder.
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De la dictadura militar a la guerra civil
Desde la década de 1930 hasta los años 1970, los gobiernos autoritarios de la dictadura militar emplearon la represión política y limitaron la reforma para mantener el poder. El Coronel Fidel Sánchez Hernández fue electo Presidente para el período 1967 - 1972. Lo singular de estas elecciones, al igual que las anteriores, fue que el partido de Sánchez Hernández, el Partido Conciliación Nacional, PCN, era el partido de los militares y de la oligarquía. |
Se decía que el PCN era "el partido oficial" del régimen militar desde 1962 en que asumió el poder el Cnel. Julio Adalberto Rivera, su fundador. Bajo Rivera, El Salvador se adhirió al programa de la Alianza para el Progreso impulsado por la administración de John F. Kennedy para contrarrestar la oleada de movimientos guerrilleros y fuerzas de izquierda inspiradas por la revolución cubana en 1959. Mediante lo que se constituyó como una política de desarrollo, Estados Unidos aprobó préstamos para la construcción de infraestructuras económicas para modernizar la base atrasada del Estado salvadoreño. Fue en el período del "Partido Oficial" donde Estados Unidos también envió un grupo de asesores militares para organizar lo que más tarde se conoció como la Organización Democrática Nacionalista (ORDEN), siglas bajo las cuales se organizaron a grupos paramilitares de apoyo al Estado y a los diferentes cuerpos de la ley y el orden como la Policía de Hacienda y la Guardia Nacional en el área rural. La introducción de ORDEN intensificó la represión hacia la población civil, involucrando a miembros activos del PCN, los cuales fueron denominados "Orejas" por la gente común, por su labor de informantes del régimen militar.
Fue bajo este contexto de represión por medio de ORDEN y de las políticas desarrollistas del PCN como "partido oficial", que Estados Unidos enfocó su política intervencionista en la neutralización y eliminación de los posibles focos de comunismo. Así fue como Estados Unidos envió a un grupo de asesores técnicos del Instituto Americano del Desarrollo del Sindicalismo Libre, IADSL, para crear dos organizaciones populares que, según sus cálculos, se "encargarían" de hacer su trabajo: la Unión Comunal Salvadoreña, UCS, y la Asociación Nacional de Indígenas Salvadoreños, ANIS. A estos dos grupos, Estados Unidos les facilitó créditos para la compra de tierras e insumos para la producción agropecuaria, y luego bajo la dictadura del Cnel. Molina los convirtieron en los principales beneficiarios de la Reforma Agraria. Pero la dimensión de este proyecto no fue significativa ya que el número de cooperativas formadas fue insignificante, además de no haber tenido cobertura nacional debido a su naturaleza de proyecto foráneo que respondía a la política expansionista de Estados Unidos en el área. Luego de establecidas, estas dos organizaciones fueron afiliadas a la AFL-CIO estadounidense.
En 1969 se dio la “Guerra de las 100 horas” con la invasión del sur de Honduras por el Ejército y la Aviación salvadoreña. Este conflicto se originó desde la década de los 1920’s, en que miles de salvadoreños emigraron a Honduras en busca de mejorar sus condiciones de vida. A finales de la década de los 1960’s, el Gobierno hondureño estaba bajo presión de organizaciones populares demandando una reforma agraria. La comunidad salvadoreña, que sobrepasaba los 3,000, fue tomada como chivo expiatorio por la oligarquía hondureña y les fueron confiscados negocios y propiedades. Esto generó un clima de violencia contra los salvadoreños con la aprobación del gobierno de turno de López Arellano. El Salvador tomó acción y el 14 de julio de 1969 invadió Honduras. Las Fuerzas Armadas de El Salvador, comandadas por el General José Alberto “El Chele” Medrano, capturaron 1,650 km² de territorio, entre ellos Nueva Ocotepeque, territorio que fue entregado hasta Agosto de ese mismo año. Fuentes estiman que en esta guerra murieron más de 2,000 personas. La guerra fue etiquetada erróneamente por periodistas extranjeros como la Guerra del Fútbol después de que su inicio coincidió con una escaramuza generada entre los hinchas de las selecciones de ambos países después del tercer encuentro del campeonato por la eliminación hacia la Copa 1969 Jules Rimet. * Más información en la guerra de 100 horas.
Durante la década de los 1970, la situación política que desembocó en la guerra civil comenzó a desenredarse. En abril de 1970, una fracción del Partido Comunista de El Salvador se separó para formar las Fuerzas Populares de Liberación "Farabundo Martí" (FPL), y empezó a realizar acciones terroristas contra la dictadura militar acumular fondos por medio del secuestro y extorsión a civiles. En la elección presidencial de 1972, los opositores a la dictadura militar, principalmente el Dr. Guillermo Manuel Ungo y su Movimiento Nacionalista Revolucionario (MNR), y el Dr. Francisco Lima y su partido Unión Democrática Nacionalista (UDN), se unieron al Ing. José Napoleón Duarte, líder del Partido Demócrata Cristiano (PDC), en la conocida Unión Nacional Opositora (UNO). El movimiento de reforma universal de Duarte ganó las elecciones, pero los militares, mediante fraude, dieron el triunfo al Cnel. Arturo Armando Molina, del Partido Conciliación Nacional (PCN). Las protestas subsecuentes y un intento de golpe fueron aplastados y Duarte fue desterrado a Venezuela.
Ésta fue también una época de luchas internecine en la guerrilla. Las guerrillas asesinaron a muchos de sus propios miembros, incluyendo a Roque Dalton.
Pero la UNO procedió a participar en las próximas elecciones de 1977. Esta vez llevó al Gral. Ernesto Claramount como candidato presidencial. Nuevamente, la UNO ganó las elecciones, pero los militares volvieron a colocar a su candidato pecenista, esta vez, el Gral. Carlos Humberto Romero. Cuando los acontecimientos electorales terminaron con la esperanza de la reforma por medios democráticos, la situación persuadió a aquellos opuestos al gobierno para armarse. Como consecuencia, surgieron más grupos izquierdistas como el Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP), y las Fuerzas Armadas de Resistencia Nacional (FARN). Las Fuerzas Armadas y los cuerpos represivos, con ayuda de pertrechos y armamentos israelíes y estadounidenses, recrudecieron la represión, la cual fue desencadenada mediante la organización de grupos paramilitares (Escuadrones de la muerte) con conexiones directas con los militares como la Unión Guerrera Blanca (UGB), las Fuerzas Armadas de Liberación Anticomunista – Guerra de Eliminación – (FALANGE), y la Organización para la Liberación del Comunismo (OLC).
El 15 de octubre de 1979, un grupo de militares liderados por el Cnel. Adolfo Majano expulsó al Gral. Carlos Humberto Romero y formó una junta revolucionaria tras anunciar su Proclama de la Fuerza Armada y que cae tres meses después que el Cnel. Jaime Abdul Gutiérrez y el Cnel. Guillermo García, Ministro de Defensa, controlan la transición política.
El año 1980 fue muy determinante para el inicio de la guerra civil en El Salvador dada la serie de eventos represivos por parte del Estado y que sorprendieron al mundo por su crueldad. Las fuerzas terroristas de las FPL y FARN se unificaron bajo la Dirección Revolucionaria Unificada, DRU, en enero. En febrero, el Mayor Roberto D’Aubuisson, ex Jefe de la sección política del Departamento de Inteligencia (G-2) de la Guardia Nacional y director de la ANSESAL, una agencia de inteligencia del Ejército, apareció en la televisión vinculando a un grupo de demócrata cristianos con las organizaciones revolucionarias. Como resultado de esta acción, según fuentes del PDC, fue asesinado el Fiscal de la República, el Dr. Mario Zamora Rivas. En marzo el PCS funda las Fuerzas Armadas de Liberación, FAL. Se recomponen dos juntas más y a la tercera se integra Duarte en marzo de 1980. Inmediatamente, Duarte puso en práctica un programa de gobierno diseñado por asesores de Estados Unidos con las siguientes reformas políticas: se implementó una reforma agraria, la nacionalización de la banca, del comercio exterior, y del procesado del café y el azúcar. Todas estas acciones resultaron en desinversión, colapso económico, y corrupción, desde que el Estado pasó a controlar muchos medios de producción, principalmente beneficios de café, ingenios de azúcar, y haciendas de producción agrícola. Asimismo, Duarte decretó el estado de sitio y la suspensión de las garantías constitucionales que duró hasta la firma de los Acuerdos de Paz. El 24 de Marzo fue asesinado el Arzobispo de San Salvador, Monseñor Oscar Arnulfo Romero, después de haberle exigido a Estados Unidos retirar su apoyo militar al régimen salvadoreño y ordenar a la misma Junta el cese de la represión.
El asesinato de Monseñor Romero fue inmediatamente vinculado a un escuadrón de la muerte dirigido por el Gral. Medrano y el Mayor D’Aubuisson. El movimiento popular formó la Coordinadora Revolucionaria de Masas (CRM), para luego formar el 18 de abril un abanico todavía más amplio de fuerzas sociales y políticas bajo el nombre de Frente Democrático Revolucionario (FDR), cuyo directorio fue secuestrado y posteriormente asesinado en noviembre por un escuadrón de la muerte vinculado a la Policía de Hacienda. En mayo el mundo fue estremecido por la violenta masacre de más de 600 personas en el Río Sumpul ubicado en la frontera con Honduras. Este crimen fue llevado a cabo por fuerzas militares combinadas de El Salvador y Honduras. En el mismo mes de mayo, las fuerzas guerrilleras fundaron la Dirección Revolucionaria Unificada – Político Militar (DRU-PM), y el 10 de octubre, las mismas se organizaron bajo el nombre de Frente “Farabundo Martí” para la Liberación Nacional (FMLN); posteriormente en diciembre se une el Partido Revolucionario de los Trabajadores Centroamericanos (PRTC). En el mismo mes de diciembre, cuatro monjas estadounidenses fueron violadas y asesinadas por efectivos de la Guardia Nacional, y Duarte es elegido Presidente de la junta y el Cnel. Gutiérrez su Vicepresidente. Al final de 1980, la iglesia contabilizó 28 miembros asesinados (incluyendo al Arzobispo) y 21 detenidos, además de acciones terroristas como 14 bombas, 41 ataques con ráfaga de ametralladora, 15 robos, y 33 tomas de iglesias.
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El 10 de enero de 1981, el FMLN llamó a una insurrección a nivel nacional, la cual no tuvo éxito en la toma del poder, pero fue la inauguración de la guerra civil propiamente dicha. En mayo el Mayor D’Aubuisson es capturado (y luego liberado) por intentar organizar un golpe de estado contra Duarte. En septiembre de 1981, la Comisión de Derechos Humanos de El Salvador (CDHES), informó que un total de 32,000 civiles fueron asesinados por fuerzas gubernamentales o por escuadrones de la muerte vinculados al Ejército desde que la primer junta asumió el poder en el país. |
Este mismo mes, D’Aubuisson anuncia la fundación del partido Alianza Republicana Nacionalista, ARENA, y posteriormente, su postulación como candidato presidencial. El FDR se alió al FMLN, esta vez liderado por el Dr. Ungo, y plantearon el Diálogo y la Negociación para resolver el conflicto en forma pacífica. La alianza FMLN-FDR logró el reconocimiento como fuerza política representativa del país por parte de la comunidad internacional con la Declaración Franco-Mexicana en julio de 1981.
El 28 de marzo de 1982 fue elegida una nueva Asamblea Constituyente. En 1983, la Asamblea redactó la nueva Constitución de la República. Posteriormente, Álvaro Magaña Borja fue nombrado Presidente Provisional por la Asamblea.
Duarte ganó las elecciones presidenciales en 1984 ante D'Aubuisson de ARENA. Según el PDC y Duarte, D'Aubuisson y su partido de ARENA tenían lazos directos con los escuadrones de la muerte. El Embajador estadounidense, Robert White, había descrito como “un asesino patológico” al fundador de ARENA.
En 1984, Duarte realizó dos reuniones históricas de diálogo y negociación con la alianza FMLN-FDR, una en el pueblo de La Palma, Departamento de Chalatenango, y la segunda en Ayagualo, Departamento de La Libertad. Pero ninguna de estas reuniones dio solución al conflicto armado. En mayo de 1987, la alianza FMLN-FDR presentaron su propuesta de paz de 18 puntos.
En 1989, el voto popular otorgó a Alfredo Cristiani de ARENA la elección presidencial. En abril de 1989, el FMLN presentó en Washington su plataforma para negociar el fin de la guerra. El gobierno de Cristiani se reúne por primera vez con el FMLN en México en septiembre. El 11 de noviembre el FMLN lanza su Ofensiva Militar “Hasta el Tope”. Durante esa ofensiva la guerrilla llevó la guerra al lugar de residencia de propia elite económica del país. La madrugada del día 16, una unidad del Ejército invade la Universidad Centroamericana “José Simeón Cañas” y asesina a sangre fría a 6 sacerdotes Jesuitas y a dos de sus colaboradoras.
Si bien la ofensiva no llevó al FMLN a la toma del poder, la guerrilla demostró que estaba lejos de ser derrotada. Las negociaciones con ARENA continuaron con la firma del protocolo en Ginebra, Suiza, en abril de 1990, luego las delegaciones de ambas partes en conflicto suscriben en mayo el Acuerdo de Caracas con la mediación del representante personal del Secretario General de la ONU, Álvaro de Soto. En diciembre de 1990 el FMLN lanza lo que sería la última ofensiva militar de carácter nacional y en la que se derriban los primeros aviones con misiles tierra-aire. Inmediatamente, el Gobierno de ARENA firma el Acuerdo de Nueva York el 31 de diciembre, y en enero 16 de 1991 las negociaciones terminaron con la firma del Acuerdo de Paz en el Castillo de Chapultepec, en México, en 1992, poniendo fin a 12 años de conflicto interno. Al final de la guerra civil se contabiliza la muerte de más de 75,000 salvadoreños civiles y de alrededor de 9,000 desaparecidos.
La Comisión de la Verdad para El Salvador de las Naciones Unidas, organizada bajo mandato de los Acuerdos de Paz, elaboró su informe titulado “De la Locura a la Esperanza” entre 1992-93 en el que publicó los resultados de la investigación de los hechos ocurridos entre 1980 y julio de 1991.
10 años de masacres de civiles: 1979-1989
Estos son algunos de los crímenes de lesa humanidad cometidos por el Ejército (los batallones de infantería de reacción inmediata (BIRI)) y fuerzas combinadas, y grupos paramilitares conocidos como los escuadrones de la muerte. Estos hechos de terrorismo de estado sacudieron la conciencia mundial y muchas personas supieron dónde en el mapa estaba El Salvador.
Período de la posguerra: la integración de la izquierda a la democracia
En las elecciones presidenciales de 1994 se destaca la participación del FMLN ahora como partido político, en las cuales una vez más el voto del pueblo favoreció a ARENA con su candidato Armando Calderón Sol. En 1999, el pueblo vuelve a otorgar el triunfo electoral al partido ARENA con su candidato Francisco “Paco” Flores Pérez.
En las elecciones presidenciales de marzo de 2004, nuevamente ARENA fue favorecida por los votantes salvadoreños, esta vez con el candidato Elías Antonio Saca, afianzando un cuarto período consecutivo. Es curioso indicar, sin embargo, la forma en cómo la elite económica del país – incluido el mismo Presidente Francisco Flores - junto a Estados Unidos condujeron una campaña sistemática de amedrentación de la población durante el proceso electoral. De esa campaña la acción que más influencia tuvo fueron las declaraciones del congresista Thomas Tancredo que presidía el influyente Comité para la Reforma de Migración de la Cámara de Representantes de Estados Unidos, quien amenazó con proponer una ley que controle las remesas que son enviadas por salvadoreños residentes a sus familiares en El Salvador en un posible gane del FMLN. Como resultado de la injerencia de estos voceros estadounidenses y del mismo Presidente Francisco Flores, la misma avalancha que lo colocó como el nuevo Presidente también liquidó a todos los demás partidos pequeños (PCN, PDC, y CD), de manera que de no haber sido resucitados por decreto de la Asamblea, el sistema político sería actualmente bipartidista. |